La última obra de Nadine Labaki, directora de Caramel (2007), desarrolla su historia en un pueblo de montaña muy aislado, donde musulmanas y cristianas se unen para evitar, mediante ardides y sacrificios, que sus hombres se maten unos a otros. Una recuperación del mito de Lísistrata y, por supuesto, una metáfora de la fuerza que da la unión.
Una vez más, esta directora centra el protagonismo en las mujeres, tal y como ya hizo en Caramel, pero no sólo el peso argumental, sino que las protagonistas de ¿Y ahora a dónde vamos?, también llevan el peso de la historia, en una obra que lejos de parecer (aunque lo sea) trascendente, se digiere con la naturalidad de la vida.
"Es un drama en el que abundan las sonrisas y las risas porque, en mi opinión, burlarnos de nuestras desgracias es una forma de sobrevivir y de encontrar la energía necesaria para seguir adelante. En cualquier caso, para mí es una necesidad, y por eso me propuse que esta película fuera tanto una comedia como un drama y que despertara tanto la risa como las emociones”, opina la misma directora.
La promoción de la película juega con esas mismas normas. Si la película se basa en un grupo de mujeres que se unen para evitar la guerra, en la difusión de la película “queremos trasladar eso a las redes sociales”, una prolongación de la importancia de la unión entre las mujeres, afirma la responsable de Marketing Digital, Mariel Maciá. La difusión por las redes se debe a la dificultad intrínseca de distribución de obras de autor, “que sean mujeres y que no se ajusten a los cánones más comerciales”.
Las reglas son bien fáciles, según reza en su página web, ofrecen 464 premios a través de los sorteos en los que se participa con la mecánica de las redes sociales: seguir y compartir, a lo que hay que añadir el registro para facilitar los datos. Además, si la página consigue 2000 fans en Facebook, organizan dos proyecciones gratuitas (una en Madrid y otra en Barcelona).
La mujer contra la guerra, contra el patriarcado, contra la imposición, es un tema que no puede estar de más actualidad. El Líbano participa de sus fotogramas y, tal y como mostró en Caramel, los interiores y los colores ocres, el intimismo y la intimidad dominan el metraje.
Una verdadera declaración de intenciones, de muestra de una realidad, de un empoderamiento de las mujeres que actúa como la lluvia fina, sin darse cuenta, terminas calada hasta los huesos. Sin violencia ni estridencias.
Además de en Facebook, podéis seguir las novedades sobre la película en Twitter y en su canal de YouTube. A continuación, podéis ver el trailer del film:
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