Las mujeres de este país cuando estos días lean obituarios de su muerte como los que ha escrito el Sr. Rajoy ensalzando a un personaje del calibre sexista de Fraga agradecerán que el autor sea tan sexista como él y hable de los españoles ahorrándonos la ignominia de sentirnos aludidas en las loas dirigidas a quien despreció los valores que defiende el feminismo, sobre todo los de la equidad y la igualdad social. Asistiremos estos días a un ejercicio de cinismo y de desmemoria histórica por parte de toda clase de gente tanto de la derecha como de la izquierda.
Como mujer feminista y periodista que cree en el derecho a la información que tiene la ciudadanía, creo que es bueno recordar el machismo de este esbirro de la dictadura que pasaba por demócrata por haber estado en Londres de embajador. Durante su etapa de ministro de diversos eufemismos las mujeres vivieron aterrorizadas por la persecución de que eran objeto por derechos de salud como el aborto y los anticonceptivos o derechos de ciudadanía como el divorcio, abrir cuentas corrientes, pedir un crédito y cuestiones similares. Su concepto de las mujeres quedó patente cuando preguntado por los augurios electorales de las encuestas soltó sin recato la bilis que llevaba dentro: "Siempre me ha parecido que esos estudios tienen un gran interés pero tienen sus limitaciones. Y evidentemente, pues si a una mujer le preguntan con cuántos hombres se acuesta no suele dar una respuesta absolutamente certera"
De ese talante machista pueden dar fe las mujeres de los mineros asturianos que vivieron el terror de la falta de derechos democráticos de forma mucho más directa con esas torturas propias de los regímenes fascistas de la degradación a través del rapado y el aceite de ricino.
Por último debemos recordar el insulto que hizo a la diputada socialista Clementina Díez, una mujer con una biografia política demócrata y valiosa. El exabrupto de Fraga fue: “Lo único interesante que exhibió en el debate fue su escote” y luego se negó a pedir disculpas porque él consideraba que había sido una simpática alusión a los atributos de la dama.
Qué pena que la justicia argentina no le haya podido juzgar para honrar a tanta gente que luchó por la democracia y que pena que las actitudes machistas y los delitos que de ellas se derivan sean olvidadas en las biografías de especimenes como el Sr. Fraga
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