
El arrestado en Colonia guardaba en su vehículo fotos de las mujeres
Los Mossos hallan imágenes de las víctimas de la Selva y Osona y de otras dos
FERRAN COSCULLUELA / GIRONA
MAYKA NAVARRO / BARCELONA
Las peores sospechas de los Mossos d’Esquadra se han confirmado. Volker Eckert, el camionero alemán de 47 años detenido el viernes en Colonia y acusado del asesinato de la prostituta hallada en Hostalric (Selva), había actuado antes. Y en numerosas ocasiones. De momento, y a falta de analizar el ingente material localizado en la cabina de su vehículo y en su propia casa, los investigadores ya le atribuyen, además del asesinato de la joven asesinada en Hostalric, los de la mujer hallada en marzo del 2005 en Sant Sadurní d’Osormort (Osona), así como al menos otras dos muertes de prostitutas en Francia y Alemania. La policía alemana investiga además su relación con dos asesinatos sin resolver en la misma ciudad donde vive, Hoff (Baviera), informa Gonzalo Cáceres.
Los psicólogos forenses tendrán mucho que decir sobre la personalidad de este camionero al que algunos responsables policiales no dudan en calificar ya como un asesino en serie. Solo en ese contexto de personalidad alterada se entiende que el acusado fotografiara a sus víctimas, después de muertas, con una cámara polaroid y guardara sus imágenes en la cabina del camión. Solo allí los investigadores han encontrado cuatro imágenes.
En esa galería de los horrores figura la imagen de la búlgara Miglena Petrova, posiblemente su última víctima, así como la joven no identificada encontrada en Osona.
CABELLOS CORTADOS
No solo las fotografías de los cadáveres inculpan al detenido, arrestado el viernes pasado en Colonia, donde está la sede de la empresa internacional de transportes en la que trabajaba. Entre el material encontrado por los investigadores hay parte de la melena que el asesino cortó a Miglena Petrova después de asfixiarla con un fino cordón. El método fue idéntico al que el asesino utilizó con la joven aparecida en Osona, de quien los Mossos difundieron la fotografía de uno de sus tatuajes para tratar, sin éxito de momento, de identificarla.
RUTAS COMERCIALES
Las otras dos fotografías encontradas en la cabina del camionero han permitido vincularlo, de momento, con otros dos asesinatos sin resolver de prostitutas ocurridos en los últimos años en Francia y Alemania. Los dos mossos d’esquadra desplazados a Alemania para participar en la detención trabajan con sus colegas alemanes para reconstruir las rutas del sospechoso en los últimos años. Ayer participaron en el interrogatorio.
Los Mossos d’Esquadra no han tardado en compartir toda la información con el Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y el resto de policías europeas. «Esto no ha hecho más que empezar», aseguró ayer un mando policial. En Alemania al caso se le ha dado prioridad absoluta y su policía ha creado una comisión especial que investigará en exclusiva las andanzas de este hombre.
La aparición del cadáver de Petrova en Hostalric, el 3 de noviembre, puso fin a una trayectoria sangrante. En esta ocasión cometió varios errores. El primero fue intentar contratar los servicios de otra prostituta de carretera, amiga de la víctima, a la que pidió que se dejara atar mientras mantenía relaciones sexuales. Esta joven se negó, pero vio a Petrova subir al camión. Días después, cuando apareció el cadáver, la superviviente acudió a los Mossos a denunciar la desaparición de su amiga y contó la historia del camionero alemán. Junto al cadáver, los investigadores encontraron las huellas recientes del camión desde el que se arrojó el cadáver. Y a escasos 50 metros, la cámara de seguridad de una empresa logística grabó al camión. A partir de aquí, el trabajo consistió en identificar el vehículo.







