
El mes pasado ha dejado nuevos parados en ambos sexos, aunque más entre las mujeres, con 78.879 nuevas paradas, frente a un incremento del desempleo masculino de 52.051, situándose el total de mujeres en paro en 2.125.764 y el de varones, en 2.105.239, según los datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración.
Si se compara con enero de 2010, el paro masculino subió en 45.032 personas (2,19 por 100), mientras que el femenino se aumentó en 137.478 (6,91 por 100).
Según las cifras de Trabajo, la economía española cerró el mes pasado con 4,23 millones de parados en total. La representación de ambos sexos está prácticamente igualada.
Tradicionalmente, el paro femenino ha sido muy superior al masculino, como consecuencia del acceso tardío de la mujer al mercado de trabajo y a puestos más castigados por la temporalidad.
Pero esta tendencia empezó a revertir con la crisis hasta el punto que, el año pasado, el paro masculino superó al femenino por primera vez desde 1994. Ahora, las cifras se han equilibrado. El deterioro sufrido por el sector de la construcción, eminentemente copado por hombres, explica esta evolución.
Entre los distintos grupos de edad, uno de los colectivos que más nota la escalada del desempleo es el de los jóvenes que, a juicio de los expertos, son los que se encuentran con mayores dificultades a la hora de conseguir un trabajo.
Del conjunto de parados que tiene la economía española, casi 448.000 son menores de 25 años. La inexperiencia y la juventud se vuelven un atractivo para los empleos con un alto nivel de temporalidad.








