Opinadores

El anterior es el título de la conferencia que tuve el honor de impartir el pasado 14 de febrero dentro de la jornada Matemàtiques, substantiu femení i plural organizada por el https://bgsmath.cat/ (BGSMath).

El público asistente era, en su mayoría, alumnado de enseñanza secundaria, y decidí comenzar con una pregunta provocadora: ‘¿Alguien que esté en la sala piensa que las mujeres son peores en matemáticas que los hombres?’. Por supuesto, nadie levantó la mano. Era obvio que nadie lo iba a hacer. Aunque es probable que alguna de las personas asistentes –jóvenes o mayores– lo pudiera opinar, aunque fuera de manera inconsciente.

Porque de hecho, algunos estudios así parecen indicarlo. Uno de ellos es el proyecto ESTEREO (llevado a cabo por el grupo GenTIC, Internet Interdisciplinary Institute de la Universitat Oberta de Catalunya) que estudia ‘la influencia de los roles de género en la motivación académica y la autopercepción de competencias entre estudiantes de educación secundaria’. Como parte de este estudio se llevaron a cabo cinco talleres en un IES de Barcelona en los que se preguntaba a 96 estudiantes (47 chicas y 49 chicos repartidos en grupos mixtos) de segundo y tercero de la ESO cuales eran, en su opinión, las tres asignaturas en las que las chicas y los chicos son más competentes. Las elecciones realizadas (para los chicos la educación física, la tecnología y las matemáticas; para las chicas la educación visual y plástica, las ciencias sociales y las ciencias de la naturaleza) por el alumnado y los motivos por los que las efectuaron (‘los chicos piensan más rápido y son más de números’, ‘a ellos se les dan mejor los números’, ‘las chicas estudian más son más aplicadas’, etc.) ratifican la persistencia de estereotipos de género que influyen en la autopercepción de las competencias y en la valoración de las disciplinas. Sin embargo, las notas de las chicas eran mejores que las de sus compañeros en todas las materias, incluidas las matemáticas y la tecnología.

¿Quizás las matemáticas no son cosas de mujeres? Claro que lo son y de hecho, siempre lo han sido. Las pioneras no recibieron una educación reglada y, a pesar de todo, consiguieron brillar en una disciplina en la que la imaginación es determinante para avanzar… ¿y quién te puede impedir pensar? Estas mujeres son referentes necesarios, espejos en los que las jóvenes pueden mirarse para entender que ellas, si así lo desean, también pueden proseguir este camino. Pienso en una de estas ‘figuras ocultas’, Katherine Johnson, que el pasado mes de septiembre cumplió cien años; su amor por las matemáticas se manifiesta en esta bella frase: ‘Algunas cosas desaparecerán de nuestra vista, pero siempre habrá ciencia, ingeniería y tecnología. Y siempre, siempre, habrá matemáticas.’

Hoy en día se realizan numerosas actividades para mostrar referentes de mujeres de ciencia a chicas y chicos… y también a público diverso que influye de manera directa en las decisiones de las y los jóvenes. Además de hablar de las pioneras que nos abrieron camino a las demás, la presencia de profesionales de las matemáticas trabajando en la actualidad en diferentes ámbitos es una maravillosa herramienta para que perciban tanto la belleza de esta disciplina como que tipo de problemas aborda y resuelve. Estas campañas deben realizarse con cuidado para evitar mensajes sexistas; recordemos el desafortunado Science It’s a Girl Thing promovido desde la comunidad europea en 2012.
No se trata de ‘convencer’ a las chicas para que se acerquen a la ciencia con ‘reclamos estereotipados’. Se trata de mostrarles que no hay ningún motivo para que Mujeres + matemáticas no sea… una ecuación perfecta.

Marta Macho Stadler