
Funcionaria de la Escuela Municipal de Danza de Castelldefels, la viladecanense Noemí Trujillo se acaba de proclamar ganadora en del 24º Concurs de Relats Breus en la categoría de 21 a 35 años por La Candelaria. Aficionada a la lectura y a la escritura desde pequeña, en especial de poesía, recientemente ha puesto en marcha la asociación cultural Anceo.
¿Cómo recibes este premio?
Muy contenta porque es en mi ciudad y llevo viviendo en ella durante 11 años. El último año he participado en muchos concursos y he ganado dos aquí en Viladecans, cosa que me hace muy feliz porque rompe con el tópico de que nadie es profeta en su tierra. También estoy contenta porque es narrativa. Suelo participar en concursos de poesía y muy poco en narrativa, por eso me hace especial ilusión. Y también porque como joven viladecanense creía que me tenía que presentar. Me resulta un premio muy gratificante.
¿Por qué decidiste presentarte?
Porque es el premio de escritura de Juventud de mi ciudad y como me gusta escribir desde siempre me sentí un poquito obligada. Además como estoy rozando el límite, porque es hasta los 35 años, pensé que era bueno intentarlo.
Tu relato se llama La Candelaria. Haznos una pequeña sinopsis de él.
Me hace mucha ilusión que haya ganado este cuento porque es bastante gamberro y pensé que no tendría muchas posibilidades. Habla de soledad porque mi marido viaja muchísimo y he tenido que aprender a estar sola conmigo misma y no ha resultado fácil. He reflexionado mucho sobre este tema y cogí dos personajes que son dos completos desgraciados que a raíz de una ruptura no han sabido sobrellevar su soledad y que han terminado mal. Pese a que el relato es un poco bestia, un poco burro y un poco gamberro, la reflexión que hace es que uno debe aprender a llevar su soledad para no autodestruirse y los dos personajes se autodestruyen por eso mismo, por no saber llevar el peso de estar solos.
¿De dónde te viene la afición por la escritura?
Me viene de muy pequeña. Empecé a escribir en el colegio y en el instituto. Las primeras 2.000 pesetas que gané fueron con un poema y a partir de ahí no lo he dejado nunca. He tenido un parón de cierto tiempo, cuando tuve a mi hija, pero ahora que ya es más mayor lo he vuelto a retomar porque para mí es vital. Por eso mismo quizás ahora, por las circunstancias de mi vida, es algo que me ayuda a llevar mi soledad.
¿Por qué autores de narrativa tienes preferencia?
Mis preferencias están entre la poesía, pero uno de los clásicos, los cuentos de Kafka, me gustan muchísimo, y también Antonio Muñoz Molina es uno de los contemporáneos que más me gusta leer.
¿Cómo repartes tu tiempo en un día normal?
Por las tardes trabajo en la Escuela Municipal de Danza de Castelldefels, soy funcionaria de ese Ayuntamiento y por la mañana me dedico a hacer otras cosas, entre éstas participar en actos culturales. A principios de año hemos creado la asociación Anceo.








