
En el último Congreso Nacional sobre el SIDA, se ha comunicado un incremento de la incidencia de VIH entre las mujeres en España. La Secretaría del Plan Nacional sobre el VIH de España Lourdes Chamorro ha advertido que de los 3500 casos del VIH anuales un 25% ya son mujeres. Se sabe también que la evolución de la enfermedad es más agresiva entre las mujeres por las diferencias inmunológicas que presenta respecto al hombre y la evolución de la enfermedad con peor pronóstico.
Por ello es de suma importancia analizar las causas de este incremento para poder prevenirlas. Los patrones de contagio han cambiado y se producen cada vez más entre relaciones heterosexuales.
En este terreno y todavía es más grande la vulnerabilidad biológica social y cultural de las mujeres. Todavía prevalecen los roles sexuales clásicos entre mujeres y hombres en las relaciones sexuales, incluso entre adolescentes y jóvenes.
Tomar precauciones o utilizar el preservativo durante las relaciones sexuales todavía se ve como una disminución del romanticismo, como si se establecieran dudas sobre la afectividad o simplemente como algo que rompe la posibilidad de placer.
Vuelve a ser necesario, como ya se puso de manifiesto hace 14 años, trabajar la asertividad de los chicos y chicas. Han de poder expresar sus convicciones y su voluntad sin que nadie les someta. La relación dominación y sumisión debe terminar, aunque se exprese en formas sutiles.
Las chicas sobre todo han de hacer un doble esfuerzo (por otra parte como siempre) para mantener sus convicciones. Pero todas las relaciones han de ser con preservativo y en el caso de las parejas estables, las infidelidades han de confesarse no para tranquilizar las conciencias sino para prevenir males mayores. El VIH nos obliga a poner claridad en las relaciones sexuales y las cartas sobre la mesa. Prevenir la enfermedad y salvar vidas nos ayudará a prolongar el placer y el afecto por muchos años.








