
Save the Children elabora un informe que refleja la preocupación por la salud de las madres y de los niños inmigrantes
M. Rodríguez
03 de noviembre de 2006
La situación de las madres en el mundo, principalmente en los países más pobres, es cada día más complicada. Enfermedades como el sida, el sarampión y el raquitismo provocan la muerte de millones de mujeres, dejando en una situación de absoluta precariedad a sus hijos e hijas. Así, este informe publicado por la ONG Save The Children,’El Estado de las Madres en 2006′, se centra también en los más de cuatro millones de niños que mueren anualmente en países en desarrollo durante su primer mes de vida- Cuatro millones de niños mueren anualmente en los países en desarrollo durante su primer mes de vida una cifra equivalente a todos los niños que nacen en un año en la Unión Europea- (con la excepción del Reino Unido), y en los 60 millones de madres que dan a luz en sus casas, sin la atención de personas mínimamente cualificadas. Técnicas simples y de bajo coste evitarían el 70% de esas muertes. Los datos son alarmantes: la falta de asistencia en el alumbramiento hace que cada minuto muera una mujer durante el embarazo o el parto, siete recién nacidos durante su primer mes de vida y 20 niños antes de cumplir los cinco años.
En España el estudio refleja la preocupación por la salud de madres y niños inmigrantes. También se detalla que las mujeres inmigrantes tienen una tasa de fertilidad más alta que las españolas, mientras que el uso de anticonceptivos y la planificación de embarazos es mucho más bajo entre ellas Las mujeres inmigrantes tienen una tasa de fertilidad más alta que las españolas, mientras que el uso de anticonceptivos y la planificación de embarazos es mucho más bajo entre ellas y la tasa de abortos cinco veces mayor. Respecto a los niños inmigrantes, una incompleta vacunación y las especiales características de este grupo han provocado la reaparición de enfermedades casi erradicadas en nuestro país como sarampión o raquitismo.
A pesar de esta realidad, el estudio se muestra optimista y subraya la idea de vacunar a las madres para que sus hijos no mueran del tétanos si les cortan el cordón umbilical con una cuchilla sucia, así como proporcionar una mínima formación sobre higiene. «Existen soluciones que, con un bajo coste y escasos medios tecnológicos, son capaces de salvar la gran mayoría de esas jóvenes vidas».








