Siento una terrible impotencia cada vez que constato el tratamiento, análisis y juicios de valor por parte de algunos medios de comunicación sobre la violencia que sufren miles de mujeres en este país.
He llegado a oír incluso que la violencia de género no existe. En los temas que este país ha considerado de primer orden, como el terrorismo o el paro, siempre hemos visto en debates televisivos o en las tertulias la participación de expertos. ¿Qué ocurre con la violencia que se cobra la vida de las mujeres que deciden romperla?, ¿qué ocurre con el terror con el que conviven los niños cuyas madres son agredidas?, ¿qué nos ocurre que no somos capaces de asumir la responsabilidad de saber que la información salva vidas, que es el camino hacia la libertad, que la información profesional, veraz y responsable podría construir una sociedad donde las mujeres ejerzamos nuestro legítimo derecho a vivir en paz, en libertad y sin violencia?







