
Mañana se decide el nombre del candidato que se enfrentará a Sarkozy por la Presidencia
Javier Gómez
París- ¿Tendrá el Partido Socialista francés un candidato machista a la Presidencia de la República? A 48 horas de que el PS francés corone a su líder electoral, la favorita de las primarias, Ségolène Royal, acusó a Laurent Fabius y a Dominique Strauss-Kahn, sus competidores, de haberla despreciado como mujer con insultos de barra de bar.
Ya se conocía el «¿Y quién cuidará a los niños en casa?» que Fabius espetó cuando la ex ministra anunció que meditaba presentarse a los comicios. Fue Ségolène quien descubrió, en un mitin celebrado el lunes por la noche, que Strauss-Kahn es capaz de exabruptos similares. La presidenta regional afirmó ante 2.000 militantes que el ex ministro de Economía le dijo, tras el último debate televisivo disputado entre los tres, que «habría hecho mejor quedándose en casa que leyendo sus fichas de cocina». Durante la retransmisión, Royal cometió varios errores de bulto, como afirmar que el Tratado de No Proliferación Nuclear impide a Irán disponer de energía nuclear con fines civiles.
En una maniobra que puede resultar decisiva, la sorprendente dirigente socialista denunció la «concepción machista del ejercicio del poder» de sus dos contendientes. Strauss-Kahn, el candidato que los sondeos sitúan más cerca de la favorita, tuvo derecho a dos «perlas» misóginas en el mitin de Ségolène. Cuenta la entonces ministra de Medioambiente que, cuando le pidió créditos para las energías renovables, éste la despachó con un tosco «cosas de niñas».
Tras el femenino pero contundente puñetazo en la mesa de Ségolène, subyace un posible nerviosismo de la candidata. Mientras estaba segura de lograr la mayoría absoluta en las primarias, toreaba con garbo los ataques de sus contendientes y se negaba a entrar en polémicas de baja estofa. «Yo soy la única que se comporta de forma ética», predicaba.
Sus últimos tropiezos en política internacional y la polémica sobre un vídeo «colgado» anónimamente en Internet en el que Royal propone que los profesores pasen sus 35 horas de jornada semanal en los colegios, aunque sólo tengan 18 de clase, parecen haberle restado apoyos, como indica su leve descenso en las encuestas.
DSK, como se conoce en Francia a Strauss-Kahn, dejó a una mujer el privilegio de defenderle. La ex ministra de Cultura Catherine Tasca negó las acusaciones de Ségolène Royal y le recordó que «ser mujer no basta para ser feminista». «Flaco favor nos hace escudándose constantemente en su femineidad, en vez de afrontar serenamente el debate político», disparó Tasca.
La única oportunidad de los dos barones que aspiran a arrebatar a Royal el liderazgo socialista es conseguir que la nueva estrella de la política gala se quede por debajo del 50% y forzar una segunda vuelta en la que unir sus fuerzas. Los sondeos internos filtrados a la Prensa hacen posible la hipótesis, aunque Ségolène roza la mayoría absoluta.
Quien hizo ayer un mal pase a la ex ministra fue su posible rival al Elíseo, el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy. El presidente de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) dijo estar encantado del protagonismo que acapara la «madonna de los sondeos», pues así se evita todo desgaste mediático antes de la campaña.








