• Los tres presuntos proxenetas sometían a coacciones y privación de libertad a varias jóvenes traídas de Rumanía con engaños
EFE
BARCELONA
Los Mossos d’Esquadra han detenido a tres personas que regentaban dos locales de alterne en Barcelona y Montcada i Reixac (Barcelona) acusados de un delito de proxenetismo por explotar bajo amenazas a mujeres traídas de Rumanía, a las que hacían vivir y trabajar en condiciones penosas.
Los detenidos son José Antonio B.B., de 40 años, español y con domicilio en Sabadell (Vallès Occidental), su pareja Ana Violeta C., de 38 años y de nacionalidad rumana, e Iulan C., de 31 años y también de nacionalidad rumana. Además, también han sido detenidas tres de las mujeres, todas ellas de nacionalidad rumana, que trabajaban en los dos clubs de alterne porque se encontraban en situación irregular en España.
La policía autonómica había convocado para hoy una rueda de prensa para informar de los detalles de la operación, pero el juez que instruye el caso les ha recordado que las diligencias están afectadas por secreto del sumario y que no propiciasen la difusión de algunos pormenores de la investigación.
Según ha informado la policía autonómica, las investigaciones de la operación racó (Rincón) se iniciaron a raíz de una denuncia por la presencia de una menor que presuntamente estaba ejerciendo la prostitución en los dos clubs, donde, además, según la denuncia, se sometía a las mujeres a coacciones y se las hacía vivir en «condiciones penosas».
Amenazadas con armas de fuego
Los presuntos proxenetas detenidos se dedicaban, según los Mossos, a captar a mujeres en viajes a Rumanía para traerlas a Catalunya, donde luego eran sometidas a una «estricta» vigilancia limitándoles por completo su libertad personal. Según la policía catalana, los proxenetas no dudaban en utilizar la violencia y la intimidación e incluso, según el testimonio de alguna de las chicas explotadas, les habían llegado a apuntar con armas de fuego para que continuasen prostituyéndose.
Tras montar un dispositivo de seguimiento a los propietarios de los dos clubs nocturnos, uno de ellos situado en la calle Escòcia de Barcelona, los investigadores descubrieron el domicilio de los presuntos proxenetas en Sabadell, donde obligaban a vivir a las mujeres hacinadas en habitaciones llenas de camas.
Habitáculos de dos metros por uno
En el registro a los dos clubs, los Mossos encontraron habitáculos de dos metros de largo por uno y medio de ancho con un camastro, un bidé, una papelera y un taburete que hacía las veces de mesita, en una estancia que no reunía las condiciones higiénicas mínimas exigibles, y que era utilizada para practicar sexo con los clientes.También se incautaron de un bate de béisbol.
Las mujeres prácticamente no salían a la calle y eran conducidas de los locales de alterne al piso de Sabadell, que también ha sido sometido a un minucioso registro, y del piso a los clubes. En el domicilio, los presuntos proxenetas tenían una máquina para hacer gimnasia y acumulaban media docena de bombonas de butano.
Fuentes de los Mossos d’esquadra han destacado la dificultad que han encontrado para desarrollar esta investigación «por el mutismo que reina en el mundo de la prostitución, comunidad que a menudo desconfía de los cuerpos policiales».
Seguimiento exhaustivo
La tres mujeres que estaban en situación irregular en España y que trabajaban en los dos locales registrados, Vasilica Daniela M., de 27 años, Daniela G., de la misma edad, y Cristina N., de 18, han sido puestas a disposición de la Policía Nacional para que les aplique la ley de extranjería.
Los tres presuntos proxenetas, uno de los cuales tiene antecedentes por delitos de prostitución con ánimo de lucro y contra la salud pública, pasaron ayer a disposición judicial y quedaron en libertad con cargos.
La policía autonómica ha informado de que esta operación se enmarca en las directrices recibidas para hacer un «seguimiento exhaustivo» del mundo de la prostitución y actuar en el caso de que se descubra «el más mínimo indicio delictivo, sobre todo en su vertiente de tráfico de seres humanos».







