
La Policía Nacional ha concluido una operación con la detención de cuatro personas acusadas de explotar sexualmente a mujeres en Ibiza y en Granada. Los arrestados, un hombre y tres mujeres, todos nacidos en Rumanía, han sido puestos a disposición judicial.
La primera denuncia se recibió en 2007 en la comisaría de la isla. Una mujer de alrededor de 20 años de edad, también rumana, explicó a los agentes que trabajaba en un club de alterne. Según su versión, un hombre y varias mujeres compatriotas suyos la obligaban a prostituirse. Además, según la denuncia, la agredían físicamente.
Asimismo, la joven manifestó entonces que los supuestos proxenetas le retenían el pasaporte, la obligaban a entregar el dinero que ganaba con los servicios sexuales y le controlaban las llamadas y mensajes que enviaba desde su teléfono móvil. Según ella, una compañera de trabajo se encontraban en la misma situación.
A principios de 2011 otra mujer natural del Este de Europa puso otra denuncia en la comisaría de Ibiza, puesto que se encontraba en una situación similar. Los agentes de la Brigada Local de Extranjería y Fronteras (Ucrif) de la comisaría de Ibiza arrestaron en la isla a uno de los presuntos proxenetas.
Los agentes de la Ucrif contactaron con sus colegas de Granada y comenzó entonces una operación conjunta entre los dos cuerpos policiales, enmarcada dentro del Plan Nacional contra la trata de seres humanos y la explotación sexual.
Los agentes de la Ucrif arrestaron a continuación a otros tres supuestos proxenetas en la ciudad de Granada, dos mujeres y un hombre naturales de Rumanía que residían en esta capital andaluza.
Aparte de los cuatro detenidos, la Policía Nacional acusa a la propietaria de un local de alterne de Granada de la explotación sexual de otras dos mujeres, a las que presuntamente amenazaba y extorsionaba, según la información facilitada por un portavoz del gabinete de prensa de la comisaría provincial de Granada.








