La prensa francesa coincide hoy en señalar que Ségolène Royal no cometió errores en el primer debate televisado de la campaña interna del Partido Socialista (PS) para obtener la candidatura presidencial, pero los diarios critican la ausencia de debate en una confrontación atenazada por las reglas impuestas por los contendientes.
La presidenta de la región Poitou-Charentes, el ex ministro de Economía Dominique Strauss-Kahn y el ex primer ministro Laurent Fabius se enfrentaron durante una hora y media a 10 preguntas sobre la política económica y social.
«Ségolène consiguió algo más que resistir. Empató con sus contrincantes», estima el rotativo progresista ‘Libération’. «Ninguno de los tres contrincantes se impuso a los demás en un primer debate bastante templado», juzga el editorial de este periódico.
El conservador ‘Le Figaro’ considera que los tres candidatos «rivalizaron en sus promesas», pero que el debate fue «académico, serio, algo largo y para nada televisivo». «Los tres permanecieron de pie, según las reglas de la cortesía. Pero nadie tenía ganas de parecer agresivo», estima el diario.
Según ‘Le Parisien’, en cambio, fue Dominique Strauss-Kahn el vencedor de la cita, mientras que Ségolène Royal y Leurent Fabius aprueban pero con menor nota. «Ventaja para Strauss-Kahn», resume en su título el diario popular. «Fabius estuvo combativo, Ségolène a la defensiva y Strauss-Kahn conciliador», juzga a su vez ‘France Soir’.
El primer secretario del PS, François Hollande, se mantuvo imparcial y declaró, al final de la confrontación, que el vencedor fue «el proyecto socialista, al que todos se han referido abundantemente». «El debate fue respetuoso, claro en las orientaciones y en las concepciones de unos y otros», analizó Hollande, compañero sentimental de Royal, con quien tiene cuatro hijos.
Fabius, uno de los tres participantes, analizó hoy su prestación televisiva como positiva, mientras que sus dos rivales fueron demasiado «imprecisos». «Ségolène Royal insistió en su experiencia local como presidenta regional, Strauss-Kahn habló como el ministro de Economía que fue. Yo intenté mostrar los compromisos de la izquierda, ser preciso», dijo el ex primer ministro, en la radio RMC.
«Hubiera sido más interesante si hubiésemos podido dialogar directamente y volver a ciertos puntos concretos», lamentó Fabius, quien manifestó su deseo de que las próximas dos confrontaciones televisivas, de los días 24 de octubre y 7 de noviembre tengan «más vida» y sean «más flexibles».
Las estrictas reglas negociadas entre los tres candidatos evitaron un verdadero debate, pues los tres candidatos respondieron a preguntas conocidas de antemano, con un mismo tiempo por cuestión (tres minutos y quince segundos), pero sin dirigirse la palabra entre ellos.
Este es el primero de los tres debates que pondrán frente a frente a los tres aspirantes socialistas, los cuales irán detallando sus proyectos en materia social, económica y política y su visión de la Francia del futuro.
Los tres políticos tienen un mes exacto para convencer a los afiliados del partido de apostar por ellos, ya que el próximo 16 de noviembre, los 200.000 franceses con carné socialista elegirán a su candidato en unas elecciones internas.
Hoy por hoy, Royal sigue siendo la única política capaz de hacer sombra al ministro de Interior y líder de la UMP (en el poder), Nicolas Sarkozy, que se perfila como el gran candidato de la derecha.
Sarkozy, favorito en las encuestas
Según un sondeo publicado esta semana, si las elecciones presidenciales francesas se celebraran hoy, Royal podría ser derrotada por Sarkozy en la primera vuelta gracias a un pequeño porcentaje de votos, pero vencería a cualquier adversario de la derecha en la segunda vuelta y se convertiría en la primera presidenta de la historia de Francia.
La presidenta de la región de Poitou-Charentes (oeste) y diputada no ocultó que temía esta cita con sus dos rivales ante las cámaras de televisión. Consciente de ser la candidata que más tiene que perder y de haberse convertido en blanco de las críticas de los pesos pesados del socialismo, Royal amenazó incluso con no participar en los debates en directo.
Para muchos barones del partido, Fabius y Strauss-Kahn incluidos, ‘Sego’, como se la llama con cierto desprecio, es una mujer sin programa, algo demagoga, que no sabe hablar en público y predica un socialismo prácticamente de derecha.
Pese a que en las calles de Francia se da por hecho un duelo frontal Royal-Sarkozy, los detractores de ambos subrayan que nada está decidido de antemano y que podría haber sorpresas de aquí a abril de 2007.
La UMP elegirá a su candidato a principios de 2007 en un congreso en el que también votarán los afiliados a la formación.







