
Las mujeres retrasan cada vez más el momento de tener hijos/as. La tendencia se ha ido agudizando en los últimos tiempos hasta situar la edad media de la maternidad en 31,1 años, un máximo de edad histórico que se registró entre enero y junio de 2010.
En este periodo cayó también un 3,2% la natalidad hasta una tasa de 10,5 nacimientos por cada mil habitantes, la más baja de los últimos cinco años.
Estos datos fueron hechos públicos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que indicó que en el primer semestre de 2010 nacieron 485.901 niños/as, de los que el 20,1% eran hijos/as de madre extranjera, un 0,1% menos que un año antes. Además, la edad media en la que las mujeres tienen su primer hijo se sitúa en los 31,1, mientras que hace diez años estaba en los 29 años.
A juicio del INE, el descenso de la natalidad tiene que ver con «el efecto combinado de una menor fecundidad y de una reducción progresiva del número de mujeres en edad fértil», ya que el número de hijos/as por cada mujer residente en España se redujo hasta 1,3 de media entre enero y junio de 2010, en línea con el descenso registrado en 2009, cuando se contaban 1,3 frente a 1,4 de 2008.
Esta menor fecundidad se observó tanto entre las mujeres de nacionalidad española (cuyo indicador bajó a 1,3 en junio de 2010), como entre las extranjeras (1,6).
Atendiendo a la distribución territorial, la tasa de natalidad se redujo en todas las comunidades, salvo en Canarias, Castilla y León, Cantabria y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Así, las regiones con menores tasas de natalidad fueron Asturias (7,4 nacidos por mil habitantes), Galicia (8), Castilla y León (8), Extremadura (9) y País Vasco (9,6).
En el primer semestre de 2010 la cifra de fallecimientos se mantuvo en los mismos niveles que en el mismo periodo de 2009, con 199.639, lo que sitúa la tasa bruta de mortalidad en 8,3 fallecidos por cada mil habitantes.
La mitad noroeste peninsular presentó un mayor número de defunciones, circunstancia que se debe, según el INE, a que esta zona presenta poblaciones más envejecidas que el resto del Estado.
Con todo, la esperanza de vida mantiene la tendencia al alza y se sitúa en 78,6 años para los hombres y en 84,6 para las mujeres.








